La biblia transmedia y la construcción de mundos narrativos

Harold Cortés biblia transmedia

Robert Pratten (2013), en su libro Cross-Media Communications: An Introduction to the Art of Creating Integrated Media Experiences, hace énfasis en que, para crear un proyecto con características transmedia, se deben abarcar, como mínimo, seis áreas o componentes, que se relacionan entre sí para dar forma al universo narrativo y su posterior publicación (ver Figura 1).

Para evitar la dispersión narrativa o la aparición de ramificaciones que atenten contra la coherencia del universo narrativo, incluso, para planificar el trabajo en sus aspectos funcionales, de diseño y de marketing, los productores transmedia crean un documento que les permite guiar el desarrollo del proyecto. Este instrumento se suele conocer como la biblia transmedia, que “define las características, delinea las fronteras y presenta las reglas de construcción del mundo narrativo” (Scolari, 2013, p. 105).

Figura 1: Componentes de un proyecto transmedia

En palabras de Gary P. Hayes, productor multimedia australiano, “la biblia de producción transmedia es principalmente un documento que captura la historia clave y diseña elementos de propiedad intelectual, reglas de compromiso, funcionalidad y problemas técnicos en múltiples plataformas, y una descripción general del plan de negocios/marketing”, necesarios para una adecuada ejecución y realización de la propuesta.

Los elementos de la biblia transmedia incluyen tratamiento de la historia, que es de lo que en parte trata este artículo, especificaciones funcionales, especificaciones de diseño, especificaciones tecnológicas, negocios y marketing. Una vez se desarrollan estos puntos, se estructura una estrategia de ejecución.

No es sorpresa, entonces, que la biblia transmedia inicie con el despliegue de la historia central. En el caso de las propuestas multiplataforma, resulta imprescindible pensar en términos de una gran historia, con distintas tramas, personajes y mundos, donde las plataformas creadas cumplan con el objetivo de invitar al lector a explorar todo el universo narrativo.

De acuerdo con Jenkins, las historias transmedia no se basan en personajes individuales o tramas específicas, sino en mundos de ficción o no ficción complejos que sostienen y multiplican los personajes y sus historias.

Al construir mundos (worldbuilding), la meta debe ser la de recuperar información, profundizar en los detalles de los mundos creados y utilizar, para ello, los medios técnicos disponibles. En suma, un texto transmediático no dispersa simplemente información: provee una serie de roles y objetivos, en donde los usuarios pueden asumir la representación de aspectos de la historia a través de su vida cotidiana (Jenkins, 2003).

Al revisar proyectos multiemdiáticos como la franquicia de Marvel, Star Wars, X-Men, Matrix, Pokemon o Harry Potter, se evidencia la construcción de dichos mundos como estructuras que soportan la elaboración de diversas historias en su interior. En algunas producciones, las historias sólo se desarrollan mediante películas, pero en otras, pasan de un videojuego a la pantalla grande y de allí a los portales web (fandoms), sea el caso de Pokemon.

Así, el sistema de contenidos es abstracto, donde un repertorio de historias ficticias o reales y sus personajes pueden actualizarse o provenir de una variedad de formas mediáticas. Eso es lo que se conoce como historias hipertextuales, es decir, que se conectan entre sí mediante un hilo narrativo.

En la creación de historias con perspectiva transmedia, se deben tener en cuenta tres aspectos, definidos por Aristóteles en su libro Poética.

Mythos

Bajo este concepto, se desarrollan los conflictos, batallas, personajes, criaturas, historias y rumores de toda la historia global. Se trata del conocimiento esencial para interactuar e interpretar los eventos que ocurren en el mundo/universo.

Topos

Hace referencia al contexto en un período histórico específico (presente, pasado, futuro) y su detallada geografía. Involucra también al lenguaje, la poesía y la tradición, así como la relación espacio temporal del relato. Al pensar en Marvel, por ejemplo, cada personaje se desenvuelve en un contexto único, que determina su forma de ser, pensar y actuar, de allí que el universo narrativo esté desplegado en docenas de historias (películas o cómics) independientes.

Ethos

El tercer concepto se conoce como ethos y se refiere a la ética implícita o explícita del mundo y los códigos de comportamiento moral que los personajes deben seguir. Presenta, a su vez, la acción del bien y el mal y las conductas apropiadas. Todo este conocimiento es indispensable para saber cómo deben comportarse los personajes en el mundo creado.

En este punto surge una pregunta clave: ¿cómo captar la atención de las audiencias y conectarlas con la historia? Andrés Felipe Gallego Aguilar (2013), director del programa de Ingeniería Multimedia de la Universidad Autónoma de Occidente, menciona al menos dos conceptos clave.

Por una parte, la capacidad negativa, que consiste en construir brechas estratégicas para evocar un sentido de duda o misterio en la audiencia. Además, las referencias a personas, lugares o eventos externos que proveen pistas a la historia y generan una necesidad en la audiencia de completar el relato con sus aportes.

Finalmente, las pistas de migración, los caminos narrativos marcados por el autor para activar el recorrido del usuario a través de todas las plataformas. Para ello, se debe pensar de qué manera unir la plataforma principal —que para el caso de estudio de este libro es un poemario— con las demás propuestas. Para ello, y desde el inicio de la construcción de la propuesta, el productor transmedia debe elegir si se usarán señales visibles al interior de un texto, que conducen a contenidos presentes a otros canales, o si se le darán pistas al lector para que indague por su propia cuenta sobre la existencia de otros elementos.

Una vez definidas las características y componentes de la historia, el primer ítem a desarrollar en la biblia transmedia es el tratamiento, para lo cual he escrito otro artículo en el que profundizaremos sobre el tema.

El experto en Narrativas Transmedia, Carlos Scolari (2013), explica que el capítulo dedicado al tratamiento incluye “una descripción pormenorizada de la trama, los personajes, los eventos y los lugares de la acción” (p. 109).

Este capítulo contiene además los guiones creados para los diferentes medios y plataformas en los que se expandirá el relato. “Se trata de una visión centrada en las historias y revelará la clave narrativa y/o los arcos de servicio en un lenguaje sencillo”, enfatiza Gary P. Hayes (2012).

Resulta de mucha ayuda empezar a construir nuestras narrativas multiplataforma por este punto: la definición de la historia y el tratamiento de la misma. ¿Ya tienes definido este aspecto para tu próximo proyecto?

Este artículo hace parte del libro: Narrativas Transmedia a partir de libros de ficción y no ficción: una guía para construir proyectos multiplataforma, escrito por Harold Cortés. Derechos reservados.

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