El peligro de los blogs literarios

Querido Alex,

Me alegra saber que al fin publicaste tu primer libro, luego de tan tortuoso proceso para conseguir una editorial: Poemas del nautilus.

Si bien es cierto que los blogs son una manera de darse a conocer —al menos de una forma seria ante los amigos—, también es cierto que no siempre se puede vivir de los likes de los blogueros.

El blog literario es un arma de doble filo. Veo que ya lo estás entendiendo.

Por un lado, el blog es una vitrina para exponerse ante el mundo o, como decía un profesor de lingüística, “poner el culo en la ventana”.

Esas plataformas te permiten conocer escritores de otros países, entender que no eres el único que aspira a ser escritor, desilusionarte o alegrarte por el panorama literario en Latinoamérica. Además, los blogueros suelen hacer contacto para saber si nos interesa colaborar en un colectivo o publicar en una editorial emergente. Pero también es peligroso: ¿puede un escritor vivir de la literatura si se limita a publicacar en un blog de 40 visitas al día?

A los blogs hay que verlos como tertuliaderos virtuales, algo así como un café abarrotado de escritores noveles. Nada más.

En cuanto a las obras publicadas en ellos, creo que la mejor manera de contribuir a una literatura seria es poner los textos en los libros, hacerlos parte de la historia.

Temo, a pesar de tu dedicación, que los más de 100 poemas y 65 cuentos que has escrito no hagan metamorfosis, debido a la urgente necesidad de publicar que te has impuesto.

¡Qué horrible es sacar al feto de su matriz incubadora para exhibirlo ante las luces! Si hay algo que ha estropeado la literatura del siglo XXI es esa creciente necesidad de inmediatez.

Por ejemplo, los libros cada vez son más cortos, teniendo incluso 15 o 20 páginas. Las noticias que consumimos se reducen a un párrafo. Si hay algo que retiene nuestra atención por más de 30 minutos es aburridor y tedioso. Hemos diezmado nuestra capacidad para madurar las experiencias; ya no sabemos esperar, estamos revolucionados.

El daño ocasionado por este fenómeno es incalculable, tanto para los textos que escribimos como para el lector. Esto lo explica Horacio Benavides en sus 10 consejos para escribir un libro de poesía. El vallecaucano escribió:

“No corra a mostrar lo escrito; tenga compasión con la criatura; los poemas suelen ser como los canguros que continúan su gestación en el marsupio”.

“Cuando haya reunido unos ciento veinte poemas y sienta que la cuerda se acabó, guárdelos. Horacio Quinto Flaco aconsejaba dejar en salmuera un libro por nueve años; largo tiempo para la impaciencia, al menos guárdelos por el periodo del embarazo humano”.

“Pasado el tiempo de reposo, podrá ver con alguna claridad lo escrito. Sacuda las hojas, lo que quede será su libro”.

Ten cuidado, también, con aquella peligrosa moda de publicar tu primera novela virtual, esa en la que trabajas día a día y exhibes cada semana. Esto no solo es tenderse una soga al cuello, sino un continuo apilar capullos de oruga muertos que no alcanzaron su metamorfosis.

Dale tiempo a tu escritura, Alex. A lo mejor, si nos enfocamos en las búsquedas estéticas de cada uno en lugar de los likes, en unos diez años nuestros nombres aparezcan en algún suplemento literario.

Por último, ten en cuenta que al ingresar a un blog asistimos al mundo personal de su autor. Más vale que quités el color verde olivo, no se te dan muy bien los colores pasteles.

Con afecto,

 

Eliecer,

Abril de 2003

 

2 comentarios en “El peligro de los blogs literarios

  1. Alfonso Cebrián dice:

    Me parece muy seria tu reflexión y digna de tener en cuenta. Pero me veo en la necesidad de hacerte algún comentario. Está bien esperar diez años cuando se tienen cuarenta o cincuenta por delante; después, el tiempo se va estrechando y se tiene la sensación de no queda. Una novela por entregas no muere en el blog; mírala como un borrador expuesto ante un grupo reducido de lectores; más tarde pasará por diversas correcciones hasta ser libro, y fíjate, el perseguido proceso creativo, tan caro a los estudiosos, se hace público en vida del autor y conforme a la voluntad de éste. En fin, estoy totalmente de acuerdo contigo en lo negativo de la inmediatez, de la falta de atención y de la gratificación de los ‘likes’, porque, efectivamente, las prisas nunca fueron buenas.
    Saludos.

    Le gusta a 1 persona

    1. Libreta Negra dice:

      Gracias por comentar Alfonso. Horacio Quinto Flaco ha usado una hipérbole, casi que le ha lanzado al lector una utopía. Decía Ray Bradbury que antes de escribir una novela había que escribir 200 cuentos. Y otros han dicho que para crear un personaje hay que entrevistar a 50 personas o incluso que para escribir una frase hay que haber leído 1000 novelas. Todas exageraciones para detenerse a pensar en el asunto de la inmediatez.

      Todo gira en torno a la inmediatez y a la posible limitación que esto puede ocasionarle a la escritura que pretende ser madura. Ahora, he visto buenos ejemplos de novelas virtuales, he comentado y disfrutado algunas, pero me parece un ejercicio apresurado y un exponerse a los lectores para recibir un comentario fuera de tono. La necesidad de publicar en una editorial o en un libro de alguna manera incentiva al escritor a madurar sus textos, permitirles su goce estético. En lo que si estoy de acuerdo contigo es en esto que dices y que no había visto de esa manera: “Una novela por entregas no muere en el blog; mírala como un borrador expuesto ante un grupo reducido de lectores”.

      Un saludo Alfonso.

      Me gusta

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