Dijiste | Poema

Dijiste a los doseles tu dorado nombre;
me dijiste a mí: tuya, noche tuya o sombra tuya.
Háblame: te escucho. ¿Dijiste? «Sí», has nacido;
el cuerpo solo, ese hermosísimo cuerpo como ola que agita.

Dijiste. Tu nombre es la dicha.
Oh dormida; oh viva, oh, viva, despierta;
son posibles ya las luces, las caricias, la piel;
son posibles una luna sin esfuerzo, las palabras sin sentido.

Dijiste entre dos pausas un poema.
El cuarto era un latido; dijiste al dulce balanceo
de las sombras: «escucha, escucha»;
has nacido, sí, en los paisajes de la risa,
el contraluz y las pupilas.

Has nacido. Dos cinturas amándose;
sabanas en sombra agregando voz.
Dijiste al cuerpo solo: silencio, corazón o urna,
vaticinio de besos. Oh viva, dijiste, amaste, esa noche.

*Este poema hace parte de una colección de obras inéditas del autor y están registradas en la propiedad de derechos de autor según la ley vigente.

 

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