La novela corta y el relato breve

Dos grandes opciones literarias que sin duda pueden volcar toda la riqueza creativa de un escritor son la novela corta y el relato breve.

Por esta razón, en Biblioteca Creativa analizaremos las partes que componen estos géneros: la planificación del relato, el diálogo, la caracterización en la obra corta, los personajes, el desarrollo del relato, el desenlace, algunas claves del relato, y las características psicológicas y de contexto.

Una de las maneras más acertadas para iniciarse como escritor de ficción podría bien ser la creación de alguno de estos dos géneros. Son Exquisitos, precisos, sugerentes. Y permiten al escritor “afilar el serrucho”, es decir, pulir el arte de la buena escritura.

Y es que este tipo de géneros —la novela corta y el relato breve—, por lo general superan apenas las 100 o 120 páginas, o incluso, no llega a ellas en la mayoría de los casos, especialmente en los relatos breves. Por ende, en una época en la que los escritores abundan y la competencia es cada vez mayor, apostarle a relatos cortos supone una excelente opción para escritores noveles.

LA EXPERIENCIA DE LOS GRANDES ESCRITORES

A lo largo de la historia de la literatura fueron muchos y muy famosos los escritores que se inclinaron por la creación de obras de reducida extensión, ya se tratara de novelas cortas o relatos breves. De hecho, son escasos los autores renombrados que no cuenten en su haber creaciones literarias de esta índole. A este respecto, vale la pena recordar a excelentes escritores actuales como Marguerite Yourcenar con sus Fuegos (.pdf, 211 KB) y sus Cuentos Orientales (.pdf, 142 KB), a Truman Capote con El arpa de hierba, a Jorge Luis Borges con sus Ficciones (.pdf, 446 KB) y Artificios o a Julio Cortazar con sus abundantes y magníficos relatos, y cómo no, Gabriel García Márquez con sus cuentos Ojos de Perro Azul (.pdf, 295 KB).

Marino José Vázquez Alonso, La novela corta y el relato breve

Algo similar ocurre con la novela corta, forma literaria igualmente cultivada por autores de todas las épocas, cuyo principio fundamental es la didáctica del lenguajes, y hasta la filosofía, y en otras con simple ánimo recreativo y despreocupado.

En tiempos modernos es dificil olvidar títulos tan excelentes como La muerte de Ivan Ilich, de Liev Tolstói, esa obra corta en la que «la muerte de un hombre insignificante se convierte en una parábola universal». Ni hablar de Maupassant, quien supo acortar el texto para dar la dimensión y el sentido justo a su relato. Lo mismo puede decirse de Jame Joyce con El retrato del artista adolescente.

Todas estas obras nacieron de historias aparentemente insignificantes, casi infantiles, que se pueden contar en una tertulia amistosa o familiar.

Muchos jóvenes que están iniciando su carrera como escritores, acostumbrados a leer obras de gran envergadura, se ven tentados a iniciarse en el oficio con géneros maravillosamente extensos y poderosamente descriptivos, lo que sucede con el tiempo es que, a falta de ritmo y buen conocimiento de las minucias del género, abandonan tan rápido como empezaron. Son como estrellas fugaces que desaparecen en el firmamento. Las novelas cortas y en especial los relatos breves preparan al novel para enfrentarse a ese Arte Espectral del que hablaba Norman Mailer.

DOS CONSEJOS PARA INICIAR LA ESCRITURA

1. MANTENER LOS OJOS BIEN ABIERTOS AL ENTORNO

Afirmaba Willian Burroughs, uno de los escritores estadounidenses más significativos y brillantes de la llamada Beat generation, que la mayoría de las personas no ven lo que sucede a su alrededor. El creía que el mejor consejo para un escritor novel es que: “mantuviera los ojos bien abiertos y no se perdieran cuanto sucedía en su entorno”.

Este consejo es valido para escribir cualquier tipo de relato, pero especialmente una obra corta o relato breve, que en muchas ocasiones se basa en un detalle que aparentemente carece de gran importancia. Observe por ejemplo este microcuento de Julio Cortazar:

AMOR 77

Y después de hacer todo lo que hacen, se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se peinan, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son.

En muchas ocasiones la inspiración para un relato breve se encuentra en las experiencias diarias. Pienso que la era de las tecnologías de la información y de la comunicación han socavado esta capacidad de observación. Con frecuencia veo jóvenes en centros comerciales o caminando por la ciudad con sus ojos clavados en pantallas táctiles de 8 cm. Los grandes relatos se encuentran en los sucesos cotidianos.

Yo, por ejemplo, le doy un título a cada situación que veo en la calle. Así he conseguido más de 15 posibilidades de escritura en lo que va del 2017: El coleccionista de historias, sueños grises, el escritor que vendió su taxi, la ciudad de las sombras. De hecho, fue mediante un proceso de observación en un café de la ciudad que se me ocurrió escribir Secretos D’ Café, más tarde el poema Recuerdo.

2. NO TE ESFUERCES MUCHO ESCRIBIENDO EL PRIMER PÁRRAFO

Para nadie es un secreto que enfrentarse a la página en blanco supone un reto diario para cada escritor.

Esforzarse excesivamente por encontrar un inicio que nos parezca original, incluso genial, puede tener consecuencias negativas hasta el punto de paralizar nuestro empeño creativo.

Este consejo va ligado a no leer novelas de aquellos escritores que tanto admiramos cuando estamos en proceso de escribir un relato, ello porque existe la tentación de pensar que nuestro texto no es tan “bueno” como el de aquellos best sellers. Querer impresionar al lector puede suponer un verdadero obstáculo para escribir.

Una buena opción es no pensar demasiado en la importancia y en la calidad de las primeras frases, pues no es extraño que las palabras se vayan hilando, casi por sí solas, y de improviso surja esa frase original que estábamos buscando. Para escribir el cuento Horacio y el Árbol de Peningar tardé horas pensando cómo escribir las primeras frases y no qué escribir. Luego sólo escribí lo primero que se me vino a la mente; de no haber sido por eso, Horacio jamás hubiese existido.

Tener una libreta resultará imprescindible en este primer paso. Muchas veces se olvidan grandes ideas por el afán del día a día. Una libreta permite recolectar dichas experiencias. Este es uno de los mejores consejos para llegar a ser escritor.

Un escritor sugirió en cierta ocasión: “Habituémonos a anotar la impresión dejada por ese momento instantáneo y vibrante que surge a veces en el momento más inesperado”.

Bastará con que hayamos plasmado en esa página una imagen, un recuerdo, un incidente vivido que nos haya dejado huella. También podemos hacer referencia a un tema de debate o a una conversación que nos haya llamado la atención durante la jornada.

Con esta introducción a la novela corta y el relato breve, nos adelantamos en una serie de publicaciones referente a la escritura de estos dos apasionantes temas. Y lo haré mediante una serie de libros que dispongo y a los que me veré fascinado de enseñarte conforme avancemos.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .