¿Cómo escribir un cuento? Proceso creativo de Horacio y el árbol de Penningar

“Qué hacía Horacio observando la copa de ese árbol, aquella tarde, entre la multitud. Habían pasado varias horas y él seguía observando la cima, tan asombrado como temeroso. Los que pasaban por las calles pensaron que algo había ocurrido con el pequeño, y estaban en lo cierto. Para Horacio la tarde no lucía igual; ese día las blancas palomas olvidaron llegar a cantar entre las ramas del árbol”.

Fragmentos de Horacio y el Árbol de Peningar

Horacio y el Árbol de Peningar es una historia bastante particular. Con seguridad, este microcuento ha sido el que me ha costado más trabajo escribir (a pesar de su extensión de 1 página). Y tiene su propio nacimiento y concepción, igualmente particular.

Te enseño cuatro procesos creativos a los que me vi enfrentado el día en que decidí escribir mi segundo cuento.

1. Contexto de escritura

El contexto de escritura indiscutiblemente marcará el ritmo del relato, novela o poema. No es lo mismo escribir en un café clandestino en un barrio cultural de la ciudad a escribir en un bar del centro de la ciudad a las 10 de la noche. Indudablemente el lugar desde donde se sitúa el escritor determinará los matices de su creación literaria.

Muchos escritores preferían lugares tranquilos y solitarios para escribir sus obras, este fue el caso de García Márquez o Tabuchhi, sin embargo, otros escritores, como Vargas Llosa o Julio Cortazar, preferían visitar una plaza central o frecuentar el lugar histórico donde se enmarcaba la historia.

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Los lugres que recorre une escritor enriquecen la imaginación a la hora de escribir | pixabay

Esto es positivo para el proceso creativo pues permite evocar más fácilmente todos los elementos que enriquecen los cinco sentidos (olor, textura, visión, sonido y sabor).

Horacio y el Árbol de Peningar nació en un contexto de escritura solitario y bohemio en mi apartamento, cerrada la puerta y con una vista al parque principal. Eran las 11 de la noche y no podía conciliar el sueño.

Una película (de la cual hablaré en el siguiente ‘tip’) había cautivado mi imaginación. Sentado en mi cama, observando las blancas paredes que parecían aventarse sobre mi reduciendo espacio, fue llegando a mi memoria el recuerdo de imágenes y ensoñaciones. Ahí nació la primera palabra: Horacio.

De no haber tenido esta experiencia en solitario, bajo la oscuridad nocturna y la brisa que se colaba por mi ventana proveniente del parque, no hubiese sido posible terminar la historia.

2. “10% inspiración, 90% transpiración”

Esta frase, dicha en primera instancia por Thomas Alva Edison, brillante científico e inventor estadounidense, se refiere a las fases del proceso creativo de un líder.

Las mentes brillantes necesitan motivaciones externas que les permitan ejecutar sus acciones. Un video, una novela, un relato, un poema o un reportaje periodístico, puede ser inspirado en otro escrito.

Edison dice que esto representa el 10%, el restante 90% se refiere a todo el proceso de creación que el artista va a llevar a cabo con su conocimiento personal.

Un ‘tip’ de creación literaria es inspirar parte de nuestra imaginación con otras manifestaciones artísticas. García Márquez contaba como Faulkner sirvió como trampolín para sus brillantes historias de ficción.

La primera de las influencias que Vargas Llosa reconoce en la obra de García Márquez es la de Faulkner, y dice que su importancia en la obra del colombiano es incluso anterior a que éste se hiciera escritor.

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La lectura de autores profesionales enriquece la escritura | pixabay

La lectura de la obra del norteamericano cimentó esa vocación y lo hizo comprender la naturaleza del trabajo que buscaba crear, ayudándolo a llevar al siguiente nivel su vocación. “Fue cuando lo leí que entendí que yo debía escribir”, dijo al respecto García Márquez en diversas entrevistas que concedió a lo largo de su vida.

Muchas crónicas, por ejemplo, nacieron de otras. Muchas frases y recursos estilísticos pueden ser tomados de otros. Uno de los consejo del escritor Cesar Mayorquí de España es: “copia descaradamente”.

Por supuesto no se trata de copiar personajes, o la trama de un escrito, o la música e imágenes propias de un video, pero sí las formas, el giro, los estilos literarios.

En el caso de Horacio y el Árbol de Peningar, fue una película la que dio rienda suelta a mi imaginación, así como un taller de creación literaria:

El Elefante desaparecido del director Javier Fuentes-León y estrenada en el 2014:

Es la historia de un escritor de novela negra, Edo Celeste (Salvador del Solar), cuya novia Celia Espinoza (Vanessa Saba) desapareció en Paracas el 15 de agosto de 2007, el mismo día del devastador terremoto en Ica, en el sur del Perú.

Cinco años después, mientras trata de escribir el último capítulo del libro que cerraría la saga de su popular personaje (el detective Felipe Aranda), Edo Celeste recibe un sobre de una misteriosa mujer (Angie Cepeda). Ese sobre contiene fotografías que el esposo de la mujer, Rafael Pineda, supuestamente muerto años atrás, dejó para ser remitido a Edo.

El asunto toma ribetes de intriga cuando Edo se entera que Pineda falleció el mismo día de la desaparición de Celia, al desbarrancarse en el mar de Miraflores mientras manejaba su auto, aunque su cuerpo nunca fue encontrado. En el transcurso de la historia, Edo recibe más sobres con fotos, las cuales forman un rompecabezas que lo incitan a realizar la búsqueda de su novia, cayendo en un juego muy peligroso.

El relato, Antes del Fin, que sirvió como pista para toda la película, sin lugar a duda fue de gran inspiración para Horacio y el Árbol de Peningar, además de la trama de los personajes.

Taller de creación literaria: Un segundo elemento de inspiración para escribir mi relato fue un taller de creación literaria realizado en la Universidad Autónoma de Occidente. Un grupo de docentes de literatura reunieron a los asistentes con el  objetivo de ver una serie de imágenes: un niño, un árbol, una rana, lámparas, bombillas, el mar, entre otros elementos. Después debíamos escribir un microcuento con estas imágenes.

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Luego de ver El Elefante Desaparecido, y al encontrarme cara a cara conmigo mismo en aquel cuarto oscuro y solitario, nació Horacio, un niño de no más de 10 años de edad.

3. Dejar salir los sentimientos

Un elemento clave para el proceso creativo es permitir a los sentimientos salir de lo más profundo del ser. La música, como arte, permite la sublimación del alma, evocar el sentimiento interior del sujeto; desinhibirse. Y eso necesitaba Horacio y el Árbol de Peningar, saltar de mi cabeza al papel.

Pasé más de dos horas pensando en la película ‘El elfeante desaparecido’, y no podía escribir nada, aunque estaba decidido a no acostarme a dormir sin siquiera intentarlo. Entonces busqué en Youtube lo siguiente: “Música para escribir novelas”, y encontré esta…

Siempre me ha gustado escuchar música para leer, hacer tareas y escribir notas periodísticas, ¡pero nunca había intentado con ‘música para escribir novelas’!

Así que, luego de indagar en la plataforma, encontré el Soundtrack de una película hongkonesa del año 2000, escrita y dirigida por Wong Kar-wai e interpretada por Maggie Cheung y Tony Leung Chiu Wai: In The Mood For Love (Deseando amar), y entonces Horacio, el pequeño niño de mi historia, apareció impasible en mi habitación.

Cada párrafo del cuento tiene esta melodía. De hecho, he recibido comentarios de que: “el cuento no se lee igual sin la canción”.

4. Obligarse a uno mismo es el mejor ‘tip’ de creatividad.

En ocasiones los escritores deben tener una fuerza de voluntad muy fuerte para no darse por vencidos a mitad de camino. Resulta complejo exprimir el cerebro y sacar alguna gota de creatividad, pero al final la constancia vence lo “imposible”.

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El día en que escribí esta historia me encontraba a 24 horas de casarme. ¡Imagina cómo me sentía! ¡En qué estado me encontraba! ¡Qué pasaba por mi mente! Aun así, Horacio se impuso ante mí, como una fuerza irresistible y tenaz.

A las 3:30 de la madrugada terminé el primer borrador. Ahora el problema de todo el proceso creativo era que ¡no sabía qué había en el árbol!

Luego pasé varias semanas preguntando a Horacio qué había en aquel Árbol. Si quieres conocer lo que me respondió Horacio, visita mi cuento.

Estos cuatro ‘tips’ han acompañado mis procesos creativos desde entonces. Esta es mi metodología de trabajo, y espero te sean de ayuda.

5 comentarios en “¿Cómo escribir un cuento? Proceso creativo de Horacio y el árbol de Penningar

    1. Harold Cortes dice:

      Realmente esto es lo que diferencia a los escritores del resto de los profesionales. La capacidad de disciplinarse a sí mismo es la clave para ser escritor. Gracias por tus comentarios, son muy valiosos para mí. 😀

      Me gusta

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